Fires in the Distance – «Circadian Promise»

2026 Prosthetic Records

Lo de estos chicos de Connecticut (EEUU) es sencillamente abrumador.

Los descubrí de casualidad, con su anterior trabajo «Air not meant for us» de 2023. Buceando por redes me topé con esa portada tan alucinante y me picó la curiosidad por ver el estilo que practicaban, pues sugería más una banda de black metal o similar, pero bueno, probé y ¡!!maldita sea!!! lo que sonó en los primeros acordes de «Harbingers» me atrapó tan fuerte y me noqueó de tal forma, que irremediablemente tuve que investigar para conseguir ese vinilo que ya tengo en mi poder.

Estos cuatro chicos practican un death metal melódico, que, para servidor, adornan con la intensidad y la opresión del gótico y la rabia del death metal puro, y aplicando unos tintes progresivos que dan lugar a obras de arte como su anterior «Air not meant for us» y este «Circadian Promise» que, os digo ya de antemano, que os va a volar la cabeza literalmente.

Un poquito de historia de la banda. Creada a partir de un proyecto en solitario de Savonin, Fires in the Distance fue evolucionando hasta la formación actual para directo y estudio, que en tan solo cuatro años se han convertido en una de las grandes promesas del género y del metal en general.

Tras una exitosa gira junto a Dark Tranquility y Amorphis, la banda se reúne de nuevo con Dave Kaminsky, su productor de siempre y el maestro de orquestaciones Randy Slaug (Tesseract, Devin Townsend, entre otros) para el alumbramiento de este «Circadian Promise». Entra a formar parte de la banda Brendan Hayter tocando las guitarras y cantando (en sustitución de Kristian Grimaldi) y juntos han dado forma a esta jodida maravilla de música plasmada en un álbum.

La banda, que actualmente está formada por los siguientes miembros.

  • Yegor Savonin a las guitarras-composición- letras.
  • Brendan Hayter a las guitarras y voces.
  • Craig Breitsprecher al bajo y coros.
  • Jordan Rippe a la batería.

La portada es sencillamente alucinante. Un lienzo plasmado en una portada, con la sensación de haber sido realizada a mano trazo a trazo, oscura y sugerente a más no poder, solo puedo recomendaros perderos en los trazos y buscarle las mil y una interpretaciones.

No en vano, según palabras del propio Savonin, este disco es más oscuro y profundiza más en el aspecto de la muerte espiritual y la pérdida del alma en vida (concepto que me encaja perfectamente ahora mismo en mi vida) y explora los conceptos existenciales de aceptar y asimilar todo lo oscuro que hay en las realidades que nos afectan en el día a día y que todos enfrentamos en un momento u otro.

Musicalmente es una maldita maravilla sonora, orgánica, contundente, melódica, opresiva y deliciosa a la vez. Es un viaje espiritual durante los casi cincuenta minutos de duración y sus seis canciones, que contienen minutajes alrededor de los nueve minutos por tema.

Cada tema es un trance espiritual, un viaje trascendental y una experiencia sonora en sí mismo.

Todos los temas poseen la esencia de Fires in the Distance, pero añadiendo algunos tintes nuevos como voces claras y limpias en el primer tema «Of Radiance and Levitation», que, en el pasaje central del tema, más lento y opresivo, le dan un toque «épico» al tema espectacular. Una parte soberbia entre la contundencia habitual de la banda. Un tema tan grandilocuente y embriagador que te atrapará desde la primera escucha.

Y a partir de ahí, continúa el viaje al introspectivo del ser humano. «To You, Author Of My Fate», te destroza literalmente con la aplastante forma de tocar de Jordan tras su batería. La manera de mezclar los pasajes más blackmetaleros con un blastbeat apabullante con los pasajes más melancólicos de la banda, dan como resultado otro enorme temazo que te posee de una forma tan cruel que no te deja ni respirar. La incorporación de nuevo de voces limpias le otorga otro nivel a la melancolía generalizada de la banda en sus pasajes más góticos.

«Lightless Days Of A Songless Bird» es otro viaje al centro de los sentimientos y los pensamientos. Es otro tema, como los dos anteriores y los venideros, en los cuales no puedes estar haciendo otra cosa que dejarte embriagar con la amalgama de sensaciones que desprende y la variedad de sonoridades y de ritmos. La banda tiene un don especial y es el de hacerte viajar sin moverte de tu butaca a través de su música y a fe que lo consigue desde los primeros hasta los últimos acordes del disco.

En «By This Time Tomorrow» cuentan con la colaboración de Johan Reinholdz (Andromeda/Dark Tranquility) y es el tema más «corto» del disco. Cinco minutos escasos, pero no exentos de calidad. Otra oda a la grandilocuencia y a la melancolía mezclada con la agresividad death metalera.

«Once The Silence Takes Your Place» quinta canción vuelve a ser otro himno al cual aferrarse. De nuevo vuelven a hacer uso de las voces limpias que, de nuevo, vuelven a encajar, con una naturalidad asombrosa, en el opresivo universo en el cual estamos inmersos.

Y para finalizar «Agonal Dreaming». Agonal en términos médicos dicen que son los cambios fisiológicos justo antes de la muerte y aunque el título podría dar a entender que es el fin de todo, justamente, al contrario, es la amalgama perfecta de espiritualidad, de emoción, de rabia y de lucha. Todos los elementos diferenciadores de la banda están y se hallan en este tema, pasajes más densos y góticos, pasajes más violentos abrazando el black metal por momentos y todo ello entrelazado con una naturalidad sobresaliente otorgando al final del disco la grandilocuencia merecida.

En definitiva, estamos delante de un disco para degustar, pues en cada escucha descubres un detalle aquí y otro allá que hacen que el trabajo crezca, y para dejarse atrapar y viajar junto a ellos al mundo de los sentimientos. Porque (a falta de tener mi copia física y adentrarme en las letras) estamos delante de un disco cargado de sentimientos oscuros que quizás nadie quiera admitir, pero todos hemos sentido en algún momento de nuestras vidas.

Musicalmente son unos auténticos genios y así lo plasman disco tras disco y solo queda decir que ojalá, ojalá algún día puedan cruzar el Atlántico y dejarse ver por Europa, pues sería un auténtico placer disfrutar de ellos encima de un escenario.