Magnífica sorpresa la que me he llevado al cruzarme con esta gran banda de Grecia y que he conocido de la forma más casual. Navegando por redes sociales, me apareció una site llamada «The Prog Space» donde hacían una mención a Hypostasis y al leer que eran de Grecia (país que, en lo musical, sabéis que me vuelve loco), pues me decidí a darles una escucha. Y por todos los dioses, que fue una de las mejores decisiones de este año.
Porque, según reza en el libreto del CD que me ha llegado hoy, después de contactar con la banda, para hacerme con una de las primeras copias de su disco debut, tras ocho años de duro trabajo ve la luz este «Birth of a Mask» de forma independiente.
La banda está formada por:
- Alexander Romanos a las voces y guitarras
- Bill Apo a las guitarras
- Konrad al bajo
- Eridanus a las baterías

Con una portada de lo más intrigante, oscura y enigmática, realizada por Panagiotis Soulakis, nos adentramos en un disco con diez canciones y unos aproximados 48 minutos de música, en los cuales emprenderemos un viaje por los terrenos del metal progresivo, moderno, elegante, contundente, a la par que sensible y emotivo.
Este no es un disco de escucha rápida, no es una música para tener de fondo mientras se realizan otras tareas; este es un disco en el que hay que adentrarse con todos los sentidos puestos en él.
Todos los músicos hacen un trabajo espectacular al cual hay que añadirle una grandísima producción y una voz de lo más particular. El trabajo de Alexander cantando es superlativo, por todo lo que transmite y por no tener un timbre de voz que te recuerde a este o a aquel cantante. Tiene una voz única y característica que, a servidor, le ha encantado.
Los primeros acordes de «Departure», el primer tema a modo de intro, con esa guitarra acústica y esa voz dulce y aterciopelada que te arropa y te atrapa, son la introducción a esta gran obra de metal progresivo. A partir de aquí, grandes temas, cargados de técnica y de garra, que te enganchan.
«Remains of me», segundo corte, es la clara demostración de lo que es la banda en sí: técnica acompañada de garra y contundencia aderezada con dosis de emociones a flor de piel.
«The craving», tercer tema, es un claro ejemplo de que el metal progresivo puede ser duro como una roca. Canción dura desde los primeros riffs y donde el bajo está súper presente para aumentar la sensación de dureza que desprende todo el tema.
«Silver stars», cuarta canción del disco, un medio tiempo emocionante desde las primeras notas a piano, pasando por el «duelo» entre guitarras eléctricas y acústicas que pone los pelos de punta. Con el paso de las escuchas, se está convirtiendo en uno de mis temas preferidos del disco. Los solos de guitarra en este tema son sencillamente sublimes.
«Afraid», quinta canción del trabajo, nos devuelve la faceta más «dura» de la banda, después de la cascada de sentimientos desprendidos en el anterior tema. Aquí los «duelos» entre los fraseos más dulces y los más duros son una constante durante toda la canción, que no da un ápice de respiro.
«Birth of a mask», sexto corte y el que le da título al disco, es de nuevo una gran demostración de cómo entrelazar dulzura con rabia y la técnica con el sentimiento. Demostración de que la música de calidad va más allá de las etiquetas. Temazo del cual disfrutar como buen amante de la buena música y que gana con las escuchas.
«Where bridges burn», séptima entrega dentro del disco, y de nuevo los Hypostasis más cañeros se descuelgan con este trallazo. Quizás el tema más contundente de todo el disco, pero con sorpresas centrales.
«Mirror», octava canción, segundo single de adelanto, y el tema con el cual los conocí. Tema oscuro, contundente e intrigante y que por momentos me recuerda a la banda Angel Dust en su último disco llamado «Of human bondage» de 2002. Grandísimo tema y este sí puedo decir que es mi preferido del disco sin dudarlo.
«Visions», noveno tema y el primer single que editaron para este lanzamiento. Otro corte donde entrelazan los pasajes más rabiosos y contundentes con los más emotivos y sentimentales con una maestría sorprendente, otorgándole una fuerza y una dulzura al tema alucinantes.
«Phoenix», décima y última canción. Creo que es el tema más largo, pero lo que sí aseguro es que es el tema donde despliegan toda su técnica, su calidad y su metal progresivo. Despliegue espectacular para culminar un grandísimo disco de debut.
En resumen, un gran disco de debut, que refleja todo el trabajo y esfuerzo de unos grandes músicos, que quieren hacerse un hueco dentro de la escena, y que, a poco que les ayudemos, van a dar mucho de qué hablar, sobre todo entre los amantes de la buena música y de calidad.
Haceros un favor y escucharlos porque os maravillarán tanto o más que a un servidor.















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