Se presentaba una gran noche de metal en Badalona y así fue. Los germanos Brainstorm y los portugueses Glasya se dejaban ver en Badalona (sí, Badalona, ciudad cerca de Barcelona) en una pequeña sala, para derrochar ganas, energía, entusiasmo y mucho metal en la fría y húmeda noche badalonesa.
Me sorprendió la ubicación de la sala, en un polígono repleto de sitios y lugares que no son de nuestro universo, pero aun así la congregación de heavy fue notable, a tenor del aforo de la sala.
Con un poco de retraso respecto a los horarios establecidos, se abrieron las puertas del recinto, con una buena cantidad de personas esperando para adentrarse y tomar posiciones, porque, como digo, se registró una gran entrada teniendo en cuenta el aforo de la propia sala.
Comenzaron la descarga los portugueses Glasya, banda que creo que se podría catalogar como symphonic metal, pues desprenden muchas influencias, tanto power metaleras como sinfónicas e incluso algunas pinceladas deathmetaleras, pero con un sonido bastante particular. Sorprendieron a propios y extraños con su propuesta, que sonó fuerte y contundente, pero sin perder ni un ápice de melodía.


Incluso sobreponiéndose a pequeños problemas técnicos con una guitarra, sonaron muy compactos y contundentes, con una búsqueda constante de la animación del público, que se entregó, al menos desde donde yo estaba, al universo creado por la banda, aderezado con un gran juego de luces que les hizo justicia durante la actuación.
Durante su hora, más o menos, de actuación, desgranaron temas de su último lanzamiento llamado “Fear” y de los discos anteriores, siendo la respuesta del público más que aceptable. Muy grata impresión para servidor de estos portugueses, a los cuales les debo seguir la pista, pues me gustaron mucho.
Setlist Glasya:
- Intro
- Haunt of the Haunted
- In a Flooding Room
- Rising Wildfire
- Stuck in a Cobweb
- Fear
- From Enemy to Hero
- Heaven’s Demise
- Glimpse of Memory
Y tras el parón para el cambio y ajuste de escenario, y la colocación de telones con representación de “Plague of Rats” incluida, aparecieron en escena los germanos Brainstorm.
No entiendo, sinceramente, cómo una banda tan buena y potente no es capaz de llenar salas de más envergadura. Durante la hora y pico de concierto derrocharon entrega, fuerza, energía y buen rollo. Incluso Andy bajó al público a cantar una canción completa, por no hablar de lo comunicativo y agradecido que estuvo durante toda la velada. Una de esas cosas inexplicables que te encuentras en la vida.
Servidor disfrutó de un enorme concierto, lo gozó a lo más grande y creo que la banda, viendo tal derroche de energía desde el público, aplicó el 200% a una actuación que fue soberbia.
Desde el principio, con “Worlds Are Comin’ Through”, se vio que venían a darnos bien duro y así fue. La conexión y la respuesta del público fue inmediata, con fans enarbolando banderas de la banda, otros haciendo headbanging sin parar y todos al unísono coreando los estribillos como si no existiera un mañana.
Y ojo, que tiene un mérito espectacular venir presentando nuevo disco y empezar con una canción de su álbum “Liquid Monster” del año 2005, pero ellos son así y el público lo agradeció un montón. Acto seguido, primer cañonazo del disco que me sirvió para descubrir y enamorarme de la banda: “Devil’s Eye”, de “Midnight Ghost”, resonó por las paredes de la sala como una explosión atómica, superlativa, con una banda completamente entregada y con un público al borde del orgasmo.
Tras esto, aunque parezca mentira, volvimos al pasado, al año 2003, con “Shiva’s Tears” de su álbum “Soul Temptation”, que sirvió de preludio a la presentación del primer tema del nuevo disco. Tras presentación y parlamento de Andy, resonó “The Shepherd Girl (Gītagovinda)”, donde el público se dejó la garganta literalmente, coreando el tema y certificando la conexión total entre banda y público. Justo después volvimos a 2003 con “Highs Without Lows”, tema que yo no conocía y que me voló la cabeza.
Tras esto volvimos a “Midnight Ghost” con “The Pyre”, que sonó absolutamente triunfadora y donde servidor ya perdió prácticamente la voz, coreando como si no existiera un mañana. Y tras otro parlamento de Andy, haciendo referencia a las mujeres luchadoras (si mi inglés no me falló mucho), sonó “Jeanne Boulet (1764)”. De hecho, no sé si la banda me escuchó, pero al ir entendiendo, o creyendo entender lo que decía Andy, se me escapo el título de la canción a grito pelado, y varios fans alrededor mío me aplaudieron, sabiendo que había acertado. Otro tema que sonó descomunal, como toda la noche, ya que el sonido fue espectacular, al igual que los juegos de luces, aunque para las fotos fuera más difícil.
Tras esto, y después de ver cómo el público estaba totalmente entregado, nos desgranaron “The Boys of Summer”, un cover del tema de Don Henley, en el cual las tareas vocales recayeron también en Torsten, acompañando a Andy. Tras la cual, y en algún momento más del concierto, Andy le recordó a Torsten, en tono de broma, que su tiempo de cantar ya había pasado en “The Boys of Summer”.
Después, vuelta al pasado, concretamente a 2005 y a otro temazo de “Liquid Monster”. En este caso “All Those Words” nos hizo cantar y gritar como posesos.
Y aquí llegó el momento álgido para servidor, que encima me cogió con el pie cambiado. Andy había bromeado anteriormente con el setlist, enseñándonos una hoja en DIN A3 o más, pues decía que tenía problemas de visión por la edad. Se pensaba que tocaba un tema nuevo, pero Torsten le rectificó diciendo que tocaba “Glory Disappears”, mientras Andy se bajaba al público a cantar con nosotros. Este tema tiene un significado muy especial para mí, por lo que dice y por lo que representa, al haber sido capaz de tocarlo con la batería, y la emoción embargó mi ser durante los tres minutos y pico que dura la canción, que, por cierto, Andy cantó completamente entre el público.
Tras este momento histórico para mí, vuelta al disco que venían presentando. “Garuda”, de “Plague of Rats”, hizo que la peña se volviera aún más loca, coreando y moviendo la cabeza al ritmo del tema.
Después de esto, la duda que me asalta es si “Chamber Thirteen” llegó a sonar como intro para “Where the Ravens Fly”. Sonara o no, el tema fue un estruendo en mitad de la calma y nos demostró que habían venido a darnos caña de la buena y que no pararon hasta el final.
Aquí fue donde nos presentaron a los nuevos “kids on the block”: Kevin Lutolf a la batería, sustituyendo a mi ídolo Dieter, y Danij Perl al bajo. Tras las presentaciones sonó “Crawling”, último acercamiento a su último disco, donde ya quedamos completamente extasiados, al menos yo. Pero todavía quedaba una bala en la recámara.
Tras agradecer al público su asistencia y comentar que habían agotado el merchan la noche anterior, Andy nos dijo que tocaba el turno a una de las canciones de la banda que más le gustan tanto a él como a Torsten, que no era otra que “Ravenous Mind”. Con los primeros acordes, la sala se vino literalmente abajo, con todo el público absolutamente entregado, cantando y saltando, demostrándole a la banda que el público les quiere y quiere que vengan más a menudo, como creo que insinuó Andy al final del concierto.
Y con esto acabó el concierto, con las fotos de rigor, una banda que se vio súper feliz y un público que salió esbozando una sonrisa que todavía hoy debe durar en sus rostros. Al menos en el mío, seguro.
Lo dicho, una gran noche de metal que espero se repita con más asiduidad, ya que son dos grandes bandas: Brainstorm, ya consagrados y que desde mi punto de vista merecen mejores plazas donde lidiar, y Glasya, con un enorme futuro por delante.




Setlist Brainstorm:
- Worlds Are Comin’ Through
- Devil’s Eye
- Shiva’s Tears
- The Shepherd Girl
- Highs Without Lows
- The Pyre
- Jeanne Boulet
- The Boys of Summer
- All Those Words
- Glory Disappears
- Garuda
- Chamber Thirteen
- Where the Ravens Fly
- Crawling
- Ravenous Mind













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